Estoy tomando un café descafeinado. Café descafeinado porque pasa de medianoche (y no necesito desvelarme). Café descafeinado porque extraño el sabor del café, y éste al menos me lo recuerda...
En fin, estoy leyendo un breve ensayo sobre el Existencialismo presente en las letras de Stephen Sondheim. Particularmente, empecé a escribir por la necesidad de plasmar en algún lado mi identificación con el personaje de Cenicienta en Into The Woods: al verse incapacitada de tomar una decisión, delega la responsabilidad a alguien más. La microeconomía lo llama (e incluso modela) como una delegación del poder de decisión causada por aversión al decidir. Sartre lo llama un autoengaño: decidir el no decidir sigue siendo una decisión.
Bullshit
(mine not theirs)
Terminé mi café y me encuentro sin inspiración alguna...
PD: me agrada que los existencialistas crean que la ambivalencia es una característica intrínseca al ser humano; entonces, el problema no soy yo...
Estado civil: a bond between individuals who ultimately share a terror of “being alive.”
Dios, me odio cuando acepto la cursilería.
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